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Torres de Agua

07 de noviembre

A principios del siglo XIX se puso en marcha una ley que obligaba a los edificios de la ciudad de Nueva York de más de 6 pisos de altura a tener en su azotea un depósito de agua por 2 motivos: el primero era para aumentar la presión (y volumen) de agua en las casas y la segunda por seguridad contra posibles incendios. Hoy en día todavía se encuentran casi 15.000 depósitos de agua en Nueva York, la mayoría siguen funcionando, ya que los problemas de la presión del agua siguen existiendo en algunas zonas. De hecho en algunos barrios los edificios nuevos siguen siendo obligados a poner una cisterna en el techo. Estas estructuras marcan un contrapunto entre la arquitectura moderna y la antigua. A pesar del paso de los años y de la modernización de la ciudad de Nueva York, la mayoría de depósitos de agua se siguen construyendo como antes, en madera, ya que es mucho más económico. Un depósito de madera dura alrededor de unos 30-35 años. Algunas de estas torres de agua se han convertido en verdaderas obras de arte, fruto de artistas callejeros pero también potenciado por una exposición que se llevó a cabo en 2012, con la finalidad de concientizar a la gente de la importancia del agua. La serie está trabajada como ejercicio de pesos y equilibrio.