<< Volver

Altares de Huaquechula

08 de enero

La palabra Huaquechula proviene del náhuatl "cuauhquechollan" que significa “junto a las hermosas y ricas plumas del águila”. Este pueblo es muy pequeño, pero fue un lugar importante durante la colonia. Aquí está el ex-convento de Huaquechula, que data del siglo XVI cuando arribaron las primeras órdenes religiosas a la Nueva España. Este convento fue establecido por los franciscanos, que llegaron en 1530 a la zona y con la ayuda de los indígenas empezaron su construcción en 1531, misma que terminaron hasta 1580 cuando quedó en manos de Fray Juan de Alameda. A esta iglesia concurren los descendientes de españoles, los descendientes de pueblos originarios van a otra iglesia... que queda en la cuadra del frente. El día 1 de noviembre a las 2:00 de la tarde se les da la bienvenida a los difuntos. Todas las familias abren las puertas de sus casas, para que sus difuntos puedan visitarlos y ver los altares hechos en su honor. Estos altares son considerados monumentales por que pueden llegar a medir 3 metros de altura, dependiendo de la pieza donde se colocan. Los artesanos encargados se demoran al menos un mes en la construcción de un altar. Estos constan de tres pisos y parecen verdaderas tortas de novia: el primer piso representa la vida terrenal donde se coloca la foto de la persona que falleció, la cual se refleja en un espejo, es la entrada a la eternidad, al inframundo. Podemos ver también fruta, comida y bebidas como cerveza y tequila. Las figuras de cerámica conocidas como "Llorones" representan el sufrimiento por las personas fallecidas. El segundo piso simboliza el cielo donde se observa a la virgen María, una variedad de angelitos, elementos católicos como el cáliz con la hostia y velas de diferentes tamaños. El tercer piso es visto como la elevación celestial donde vemos un crucifijo.